SE CAMBIAN VERSOS POR BESOS

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Para el cambalache, hacer cita con piyuK y Chichimeca. El brujo no está disponible (a saber qué se hizo), Vala está comprometido y Pericuyo cerrado por derribo.


NOTA: ciertamente Jesús ( el Xto) era homosexual, pregúntenle a Judas, Pedro o Juan. Saludos a Parker.

"sólo les faltan tetas y parir hijos"

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Como por ejemplo aquella espléndida sublevación del año 1599 en la costa colombiana, cuando 80 comunidades de indios taironas se sublevaron a fines del siglo XVI, no solamente contra el pago del tributo, no solamente contra el trabajo forzado, sino también en defensa de sus tradiciones sexuales que eran tradiciones de libertad. El machismo es un producto de importación en el Caribe, y eso suena ahora a chiste de humor negro, porque yo creo que esa es la región más machista del mundo, pero la homosexualidad en tiempos precolombinos era libre en toda el área del mar caribe. Poco antes de descubrir el Oceano Pacífico arroja a los perros, para que se los coman vivos, a 80 indios homosexuales, porque, como él dice, para ser mujer "sólo les faltan tetas y parir hijos".
Y había divorcio, en toda América. Esta idea de que uno queda encadenada para siempre, la mujer al hombre, el hombre a la mujer, es una idea importada. En toda América, las parejas se hacían y se deshacían según lo decidiera el amor, que en el fondo es el único que tiene derecho a decidirlo. Hasta entre los aztecas que eran terriblemente represivos, por ejemplo, condenaban el adulterio con la muerte, hasta ellos tenían divorcio, y por sólo la voluntad de la mujer. Hasta ellos...

Noche de la Tierra.

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¿Termina la vida, empieza la supervivencia?






No todo esta perdido, Moving...

JUTE FOR HUMAN RIGHTS

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Telediario a medio día, calor sofocante y risa espontánea al ver que sub-director PNC elogia capacitación de agentes en derechos humanos para ser respetados y difundidos por estos. =S. Va crer asté. Estos tipos si que salen con cada cosa…

Inmediatamente recordé a Lino, mi vecino, fundador de la Mara Salvatrucha en mi ciudad junto a su hermano “el Bachi”, ambos detenidos una y otra vez por cada ilícito que se les ocurre cometer. Actualmente “El Bachi” cumple pena en zona VIP de nuestro centro penal cinco estrellas –el de máximo confort y seguridad- y Lino vive en mi pasaje, “en libertad”; de vez en cuando roba una bicicleta a un desconocido (para no perder el toque), me pregunta por cargadores para celulares “malhabidos”, que si tengo, que necesita hablar con su hermano, que el “litle bad boy” necesita cierta información, que hay dos “eses” en proceso y que tiene que reportar el estado del mismo al “homboy que lleva la palabra”; para su suerte yo tenia el cargador que el necesitaba esa vez –remanente de uno de mis celulares quebrados en mis contadas rabietas, va Chichi, jajaja-.

Los vecinos le ayudamos siempre con su seguridad, cuando va por el pasaje, cualquiera le advierte si hay presencia policial, cuando me ve entrar me pregunta “hey Pericuyo, ¿no hay “perros” allá arriba?” y yo “no loco, cero pedo, dale tranquilo” y si hay pues le digo. Esto de ayudarle lo heredamos automáticamente de ver en vivo y en directo las “taleguiadas” que los señores agentes de la PNC le proporcionan, en nombre de los derechos humanos, sin qué ni para qué. Comprenderá usted, estas golpizas son una cosa macabra que bien me recuerdan el verso de Benedetti cuando botas en la cara deja de ser una imagen. Pareciera que estos agentes de seguridad cuando están aburridos salen a buscar a Lino. Digo, Lino, no es un pan de dios, ha cometido cosas feas, no se tentó los huevos para llenar de plomo a su enemigo, pero eso no le aparta de su condición humana, eso no le vuelve carne de trena para el poder punitivo. Lino: señores agentes, público en general: es un Ser Humano. Lino es más valioso que la Acer Aspire One.

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La Venganza de Carlitos Marx

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Reproduzco aquí un fragmento en traducción libre del original en inglés, The Revenge of Karl Marx.
Muy buena lectura para estos tiempos de crisis.

Vale de venganza.

El fallecido Huw Wheldon de la BBC me comentó acerca de una serie radial, realizada durante los primeros días de la radio, acerca de exiliados famosos que vivieron en Londres. En una etapa, esto requería entrevistar a un anciano jubilado que trabajaba en la biblioteca del Museo Británico durante la era victoriana. Al preguntársele si podía recordar a un tal Carlos Marx, el pensionado endeble no tenía registros. Sin embargo, al hacerle diversas referencias sobre el visitante diligente (monopolizaba el mismo asiento, siempre pasaba allí desde que abrían hasta que cerraban, barba espesa, generalmente almorzaba en la Taberna del Museo, bastante interesado en los trabajos de economía política...), pudo por fin abrir el vagón de la memoria. "Ah, sí", dijo el pensionado, "el Sr. Marx, sí, claro. Nos daba mucho trabajo, ciertamente, con todos sus pedidos de libros y papeles..." Quienes lo entrevistaban se acercaron con ansiedad hacia él, para escucharle decir: "Y un dija simplemente dejó de venir. Y sabe qué es lo más curioso, señor?" El anciano hizo una pausa para mayor efecto. "Desde entonces nadie ha sabido nada de él!" Este, claramente, era uno de esos proletarios tercos cuya falsa conciencia Marx fue incapaz de eliminar.

Hasta hace relativamente poco tiempo, con la breve excepción de algunos focos académicos, era una tendencia general entre las personas educadas, incluso aquellos de temple radical, el guardar sus viejos vólumenes de Marx en el estante dedicado a la teoría del flogisto. ¿Necesitaríamos, acaso, volver a consultar La Crítica al Programa de Gotha, o sus célebres ataques a Dühring y Lassalle? Algunos de nosotros mantuvimos algunos vólumenes bajo la cama, por si acaso los tiempos se tornasen nuevamente dialécticos. Uno que otro escritor predijo que la relevancia de Marx sería redescubierta: el especialista económico, John Cassidy fue, discutiblemente, el más sorprendente (y menos esperado), al afirmar, en un ensayo del 97, que el co-autor del Manifiesto Comunista sería "el próximo" intelectual a estudiar para aquellos que se dedicaban a estudiar los mercados. Y Francis Wheen, quien escribió una notable biografía sobre Marx en el 99, ha publicado una antomía del Capital (como he dado por llamarle), que concluye con la opinión de que "Marx puede aún convertirse en el pensador más influyente del siglo veintiuno".

Mientras escribo esto, todos los periódicos me informan sobre los esfuerzos desesperados de los comerciantes para descargar sobre el consumidor, a casi cualquier precio, el enorme exceso de mercancías que se han acumulado desde que inició la crisis. La frase "crisis de sobre-producción", que aprendí hace tantos inviernos en mis "reuniones de célula", ha regresado. En otras páginas, me dicen que el orgullo del capitalismo gringo se ha detenido y empieza a oxidarse, y que puede que los autos dejen de fabricarse en Detroit a causa de la especulación desvariada en "derivados" de papel sin valor. ¿Acaso no he leído en algún lugar algo sobre la amarga lucha entre el capital financiero y el capital industrial? Las filas de desempleados y hambrientos se extienden cada vez más, y qué otra imagen poseemos para ese fenómeno que la de "el ejército de reserva de los desempleados" - el arma por excelencia del capital para mantener a raya el salario mínimo e incrimentar el horario laboral? Un disturbio en un rincón del mundo crea caos en el centro mismo del sistema (y estos síntomas se multiplican si los golpes surgen en el mismo centro), y John Miclethwait y Adrian Wooldridge, valientes caballeros del capitalismo en la revista The Economist, admiten sin amabages en su libro sobre las ventajas de la globalización que Marx, "como profeta de la "interdependencia universal de las naciones", como llamó a la globalización...aún puede ser sorprendentemente relevante...Su descripción del proceso de globalización permanece tan acertado hoy como hace 150 años" La reducción en el margen de las ganancias, la tendencia al monopolio...¿qué tan equivocado estaba aquel pensionado afable?

Canciones para no llorar

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que salgan los dragones a volar/para quemar la histórica indecencia/los muertos que trajo sin ver la ciencia/el suelo seco del comfort social/el miedo en medio de todas las fiestas/es hora de salir de la conciencia/que nazcan los niños para soñar/la vida sin cabrón ni penitencia...

Chinoy, Que Salgan los Dragones

Chinoy es el nombre artístico que heredó de su abuelo carpintero. Comenzó a tocar de chico, cuando un cura comunista y buena onda “que se sacaba los mocos en misa y echaba puteadas”, le enseñó el primer par de acordes. A los quince años se bautizó punketa y creó un grupo llamado Don Nadie, con quienes comenzó a ensayar bajo un puente como un vagabundo. “En realidad, practicábamos ahí para no meter bulla a lo vecinos” explica.

Sus canciones se mueven entre el punk y los versos de un poemario de Pablo de Rokha, Enrique Lihn o Jorge Tellier, sus actuales lecturas. Entre Física Y Química (92) de Joaquín Sabina y Ellos Dicen Mierda, Nosotros Amén (89) de La Polla Records, sus dos discos favoritos.

Sebastián Lara, Efecto Chinoy




*Agradecimientos a mi asesora musical, Leslie.